Tras alcanzar picos de aumento en torno al 40% interanual en los primeros meses del 2025, las importaciones comenzaron a desacelerarse fuertemente hacia el segundo semestre para terminar el año con una suba, en diciembre, de apenas 3,5%. Ese porcentaje de incremento se transformó en caída en el primer bimestre de este 2026, que acumula una merma de 11,9%, según los datos de la balanza comercial publicados por el Indec.
Las bases de comparación son fundamentales a la hora de analizar esta evolución, pero las compras al exterior encontraron un techo, a pesar del modelo de apertura comercial y de un peso que sigue apreciándose. ¿Por qué se frenaron y cuáles son los rubros donde se registran mayores caídas?
La demanda bajó fuerte en el segundo semestre de 2025 y así continúa. Las fábricas están produciendo menos, por lo que requieren menos insumos importados; la inversión se frenó, lo que impacta en las compras de bienes de capital; ya no se importa tanto combustible y los bienes de consumo también caen porque hay demasiado producto en el mercado. Los importadores generaron sobrestock y no se vendió lo que previeron.
Según informó el Indec, las importaciones entre enero y febrero alcanzaron los USD 10.231 millones, cifra que implicó una caída de 11,9% respecto del mismo período del año pasado, cuando habían llegado a USD 11.617 millones. Por el contrario, las exportaciones vienen en alza y es por eso que el superávit pasó de USD 438 millones en el primer bimestre de 2025 a USD 2.977 millones este año.
Esta disminución en valor de las importaciones es explicada por las cantidades, ya que los precios subieron ambos meses. Es decir, se están adquiriendo menos unidades que el año pasado. En febrero, excepto los autos -que igualmente crecieron apenas 1,5% los volumen-, el resto de los rubros registró caída. Se importaron menos bienes de capital (22,9%); bienes de uso intermedio en el proceso productivo (5%); combustibles y lubricantes (17,2%); piezas y accesorios para bienes de capital (29,4%) y bienes de consumo final, 3,3% de disminución.
El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, vinculó esa dinámica de las importaciones con el nivel de actividad. Explicó que, aunque algunos indicadores mostraron mejoras puntuales, al excluir sectores como agro, pesca y minería, el resto de la economía se mantuvo prácticamente estancada.
El economista añadió que la demanda interna se encuentra muy debilitada, con salarios que cayeron frente a la inflación desde fines del año anterior y un mercado laboral que muestra deterioro.
También remarcó que los sectores que impulsaron la actividad, como la minería o el agro, demandan pocos insumos importados. Esas actividades generan divisas pero no requieren grandes volúmenes de compras externas, lo que limita el crecimiento de las importaciones. En cambio, la industria, con mayor dependencia de insumos del exterior, enfrenta un escenario más complejo.


