En un contexto de mora en niveles récord, el Banco Nación anunció un ajuste en sus esquemas de refinanciación con el objetivo de acompañar a los clientes que quedaron atrasados en sus obligaciones.
La entidad informó una “mejora sustancial en las condiciones de refinanciación destinadas a clientes con deudas clasificadas en Situación 3 o superior”, es decir, aquellos con un nivel de atraso más comprometido según la calificación del Banco Central. El objetivo, según explicó el banco, es facilitar la regularización de las obligaciones pendientes y ofrecer alternativas acordes a la capacidad de pago de cada cliente.
Las nuevas condiciones contemplan dos esquemas diferenciados según la moneda de refinanciación. El primero está pensado para deudas originadas en préstamos personales y tarjetas de crédito, y permite refinanciar en UVA con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 7,5% y plazos de hasta 120 meses. Se trata de una reducción considerable respecto de las tasas habituales para este tipo de operaciones, sostenida en un esquema de actualización por inflación que busca compensar la baja del costo financiero nominal.
El segundo esquema ofrece refinanciación en pesos, con una TNA del 25% para aquellos clientes que abonen sus cuotas en término, y con plazos de hasta 96 meses. En ambos casos, la extensión de los plazos apunta a lograr una cuota más accesible y una mejor adecuación de los compromisos financieros.


